¿Alguna vez te has parado a pensar CUÁNTA energía consumes al día?
Es común que los deportistas de fondo estén obsesionados con mantener un peso bajo. Lo cierto es que el peso influye en el rendimiento y que existen estereotipos físicos para
cada deporte, además sabemos que en determinados deportes un exceso de peso va a suponer una disminución en el rendimiento. De lo que no somos tan conscientes es que, del mismo modo, estar por debajo del peso “ideal” va a tener una influencia negativa para el organismo y para el
rendimiento deportivo. Consumir menos
energía de la que se gasta no solo es perjudicial para la salud, si no que también compromete nuestro rendimiento deportivo.
Las necesidades energéticas
de una persona dependen de varios factores:
-
Edad, sexo, altura, peso, composición
corporal.
-
Actividad cotidiana.
-
Tipo/s de deporte que se realice/n.
-
Tiempo de entrenamiento.
-
Enfermedades, medicamentos.
Una persona consumirá más
energía cuanto menor sea su edad, mayor sea su peso y altura y cuanto mayor sea
su relación músculo/peso.
¿Qué pasa cuando un deportista consume menos energía de la que gasta?
El cuerpo para moverse utiliza
principalmente dos reservas de energía: glucógeno (azúcares) y grasas. Existe
una tercera, que son las proteínas, pero se utilizan en un porcentaje muy bajo.
Cuando nuestro organismo no dispone de suficiente glucógeno o grasa, se
incrementa el porcentaje de utilización de sus propias proteínas como substrato
energético. Este proceso de obtención de energía es menos eficiente que el de
las grasas y además puede suponer una pérdida de masa muscular en el
entrenamiento superior a la normal, efecto no deseable para el deportista.
El primer paso que
debe seguir el deportista para alimentarse correctamente es conocer la cantidad de energía que consume
diariamente. Existen tablas
orientativas sobre el consumo energético por grupos de población (Recommended
Dietary Allowances o RDA), sin embargo, la variación entre las distintas
personas es tan amplia que hace necesaria la ayuda de un nutricionista. Este, además de estimar nuestro peso óptimo y gasto
energético diario, nos dará las pautas que necesitamos para llevar una alimentación
equilibrada en función de nuestros requerimientos.
Sabemos cuánto hemos de comer a lo largo del día, pero... ¿QUÉ tenemos que comer y CÓMO hay que
distribuir los alimentos en nuestra dieta diaria?
La dieta de un deportista,
debe ser prácticamente como la de cualquier otra persona, con pequeñas
variaciones en función del momento del día en el que se entrene, las horas de
entrenamiento y el tipo de ejercicio realizado. Para empezar, debemos conocer una serie recomendaciones alimentarias básicas para la la población sana:
- Comer 5 veces al día. Es importante dividir lo que comemos a lo largo del día. Así mantendremos un nivel de azúcar en sangre más estable y comeremos con menos ansiedad, evitando los atracones. (Es recomendable que los deportistas de alto rendimiento coman al menos 6 veces al día)
- Nuestra base indispensable en la dieta son los Hidratos de Carbono complejos (cereales, legumbres, verduras, hortalizas, frutas...). Aportarán al menos un 50% de la energía diaria.
- Las proteínas han de suponer un 13-15% del consumo diario. Un exceso de proteínas incrementa el riesgo de deshidratación, y no se va a reflejar en un crecimiento muscular.
- Las grasas han de tomarse con moderación, intentando evitar grasas animales, o saturadas como las de coco y palma, y procurando tomar insaturadas, entre las que destaca el aceite de oliva virgen extra.
- Tomar suficiente líquido para estar siempre hidratado. Esto va a influir enormemente en el rendimiento deportivo. Una orina clara es el mejor indicador de una buena hidratación.
| Grupo de alimentos | Frecuencia |
| Patatas, arroz, pan, pan integral y pasta | 4-6 raciones/semana |
| Verduras y hortalizas | al menos 2 raciones al día |
| Frutas | más de 3 raciones al día |
| Aceite de oliva | Consumo diario. (El mejor, el Virgen Extra) |
| Leche y derivados | 2-4 raciones al día |
| Pescados | más de 2 raciones/semana |
| Carnes magras, aves y huevos | 3-4 raciones/semana alternando su consumo |
| Legumbres | 2-4 raciones/semana |
| Frutos secos | 3-7 puñados/semana. Grandes deportistas han de consumir a diario. |
| Embutidos y carnes grasas | Ocasional |
| Dulces, snacks, refrescos con azúcar | Ocasional |
| Mantequilla, margarina y bollería | Ocasional |
| Agua o bebida | 1-2 Litros al día |
Para finalizar, pongo a modo de ejemplo un
esquema de distribución de alimentos a lo largo del día, sin tener en cuenta
las cantidades:
Desayuno:
- Cereales/tostadas
- Leche/yogur
- Fruta
Media mañana:
- fruta
- frutos
secos/sándwich
Almuerzo:
- verduras
y hortalizas
- carne
magra/pescado/legumbres/huevo
- pasta/patata/arroz
Media tarde:
- fruta
- leche/yogur
Cena:
- verduras
y hortalizas
- patata/arroz/pasta/pan
- leche/yogur/zumo
Conclusión:
Lejos de estar obsesionados con la cantidad o calidad
de los alimentos que tomamos, es bueno que tengamos conocimientos básicos de
nutrición que nos ayuden a establecer unos buenos hábitos alimentarios. Si
combinamos una dieta saludable con nuestro entrenamiento estaremos físicamente
mejor preparados para afrontar cualquier reto deportivo. Además, una buena alimentación
disminuye el riesgo de sufrir determinadas enfermedades.
Referencias:
1. Nutrición deportiva avanzada.
Dan Bernardot. Ediciones tutor S.A. 2013.
2. Información básica nutricional
2. Alimentos y necesidades nutricionales. Mª Luz Carretero Baeza, Mª
Henar Gutierrez Tejera. AESAN. 2003.
3. Guía de la alimentación
saludable SENC Sociedad Española de Nutrición Comunitaria Madrid 2004.
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